Hemos tardado 3 días, pero lo hemos conseguido: Juanita Reina ha abandonado el Cortijo, la hemos conseguido sacar de su habitación donde se había encerrado a cal y canto. Ha sido un duro trabajo para nuestro eficiente equipo de psicólogos que se han estado turnando noche y día en la puerta del cuarto para dar conversación a una Juanita destrozada por la decisión del público, pero así es el reality, qué le vamos a hacer...En esta situación ya podemos informaros que la última nominada de Judas del concurso es Marifé de Triana, pero las inquientantes razones que ha dado nuestra expulsada nos las conoceréis hasta mañana ¡tiembla Marifé!
Y éstas han sido las últimas palabras que la Reina ha dejado para la posteridad de este concurso, no tienen desperdicio:
"Gracias a todas las que me habéis ayudado con los deberes del curso, que bien es sabido que no tengo facilidad de palabra.
En cambio, algunas de las compañeras no han conseguido sacar ni un ratito para oir mis opiniones sobre:
La personalidad narcisista
Se caracteriza por un patrón grandioso de vida, éste se expresa en fantasías o modos de conducta que incapacitan al individuo para ver al otro. Su visión de las cosas es el patrón al cual el mundo debe someterse. Para los narcisistas el mundo se guía y debe obedecer a sus propios puntos de vista, los cuales considera irrebatibles, infalibles, auto-generados. Las cosas más obvias y corrientes, si se le ocurren a él o ella, deben ser vistas con admiración y se emborracha en la expresión de las mismas. Hay en el Narcisista una inagotable sed de admiración y adulación.
Y además:
Esta necesidad lo incapacita para poder reflexionar tranquilamente y valorar serenamente la realidad. Vive más preocupado por su actuación, en cuanto al efecto teatral y reconocimiento externo de sus acciones, que en la eficacia real y utilidad de las mismas. En resumen, las personas narcisistas, aún cuando pueden poseer una aguda inteligencia, ésta se haya obnubilada por esa visión grandiosa de sí mismo y por su hambre de reconocimiento. Ellas, drogadas por su discurso auto-dirigido, no son capaces de reflexionar y escuchar lo que el mundo externo les grita.
De todas formas me han gustado las vacaciones en el cortijo. Nos vemos en el mercadillo de la Lola, (que normalmente echo allí la mañana entre el género de cuidao que gasta)".
Por cierto, Tom aún no ha regresado a sus quehaceres diarios, quien lo haya secuestrado, ¡que lo devuelva ya! Se juega su permanencia en la casa.





