"Din! don!" llaman a la puerta del Cortijo, "¿quién es?" aparece una mujer rubia y menuda con un traje de faena. Carmen Sevilla pregunta si es la criada que lleva pidiendo semanas en el confesionario, a lo que ésta responde "yo no soy una criada, soy una empleada del hogar".Suena el teléfono, la mujer ni corta ni perezosa manifiesta "ya lo cojo yo". Después de hablar unos segundos, cuelga y comenta "era el súper, preguntaba si había tenido algún contratiempo para llegar aquí, pues el coche de la organización aún no ha vuelto. De cualquier modo ya estoy aquí y me ha dicho que os tengo que ayudar a organizar la fiesta de esta noche".
"Ring! ring!" suena el teléfono de nuevo. "Ya voy yo...", la uniformada visitante coge de nuevo el aparato. "Nada, ya está todo solucionado, me ha dicho la organización que ya podemos sacar lo que he traído, tenemos algunas botellitas, no sé si serán suficientes, Kikos y panchitos, sandwiches de todos los tipos y lo más importante, esto lo he sacado de estrangis, típico de mi pueblo, salchichones de Miñosa, lo mejor de lo mejor, la felicidad de toda mi familia, mi delicia".
Una vez todo listo, nuestra chica de los recados ayuda a nuestras folclóricas, sobre todo a Sara Montiel, a engalanarse para la gran noche.
Con la caída del sol, empieza la fiesta en la casa, algunas de nuestras copleras aún no se han metido en la juerga, Gracita, como así se llama la recién llegada, no se lo piensa dos veces, se sube a la tarima del salón y con unas copitas de más es la primera en romper un poco el hielo.
Esta actuación ha desatado la locura de nuestras féminas y comienza el alboroto, pero... "din! don!" vuelve a sonar el timbre, Gracita acude rauda y veloz a la llamada: "Buenas noches señora", "¿Qué se le ofrece al se-ño-ri-to?" replica nuestra protagonista de hoy, "soy de la policía, me han llamado los vecinos diciéndome que están armando un escándalo sin precedente y vengo a poner orden", "pero buen señor, si no tenemos vecinos", "por eso mismo...".
Después de este regalo, la fiesta siguió hasta el amanecer y pasó de todo, pero eso ya mejor que nos lo cuenten nuestras chicas. Agradecemos a la gran Gracita Morales su participación en esta noche irrepetible, sin ella no hubiese sido posible.





